
domingo, 10 de enero de 2010
FERNANDA SIEMPRE.... Bienvenida

martes, 7 de julio de 2009
Descubierta. Pueblo grande ¿Infierno chico?
En un primer momento mi familia no supo de mi paso por el mundo de las pasiones de alquiler, hoy es algo así como un acuerdo tácito, algo que se sabe pero de lo que no se habla. Pero cuando empecé, traté de disimular lo más que me fue posible. Francamente llevar esa doble vida es quizá la parte más complicada de este resbaladizo negocio. Edecán fue la primera coartada, luego “trabajé” como hosstes en un bar, lejos por supuesto, para que nadie tuviera de pronto la tentación de visitarme en el trabajo, decidí que el lugar estaba en Satélite (al otro lado del mundo y que me perdonen los que por allá viven). Por eso cuando al fin dejé la casa de mi mamá y puse mi departamento, pensé que había terminado mi necesidad de andar por la vida toreando a mi suerte.En casa dije que había conseguido un buen trabajo en una empresa. Un cliente - amigo aceptó servirme de fachada permitiéndome decir que era una de sus vendedoras. Durante un buen rato trabajé con toda comodidad sin sobresaltos por llamadas embarazosas ni explicaciones por salidas intempestivas, hasta la tarde en que el cliente resultó Agustín, el jefe de mi hermano.Era el dueño del despacho en el que trabajaba y algunas veces lo había acompañado a la casa. No se imaginan la sorpresa y el sacón de onda que me provocó verlo al otro lado de esa puerta. Sus ojos oscuros, su abultado abdomen, su calvicie, su boca ansiosa. Sonrió. Me tendió la mano y me jaló al interior de la habitación cerrando la puerta tras de sí. Yo estaba helada. La realidad abrumadora de haber sido descubierta me provocó un vacío en el estómago que me hacía sentir que me licuaba por dentro. Notó mi miedo, me besó la mejilla y me pidió que me calmara. - No te preocupes- dijo -será nuestro secreto-Por la sorpresa, su beso me provocó una fea sensación parecida al asco o a la angustia. - Te ví en internet y no podía creerlo preciosa, siempre te tuve tantas ganas, estás reinísima... -Sus palabras retumbaban en mis oídos como insultos. Su dominio, su arrogancia. Hasta esa fecha me habría visto sólo unas cuantas ocasiones. Era claro que me deseaba, cuando nos visitaba sus ojos se empecinaban en buscarme, pero su realidad le impedía atreverse. Apenas nos dirigíamos la palabra. Tenerlo agitado en ese cuarto, jadeando necedades me incomodaba. Quebraba todas mis estrategias de mujer y mis armas de oficio. -Será nuestro secreto- repitió, poniendo su mano en mis nalgas -vamos a pasarla rico-Fue entonces cuando la sangre me subió a la cabeza y volví en mí:- ¿Nuestro secreto, pendejo?- grité -Claro que será nuestro secreto. A menos que quieras que tu esposa se entere en qué gastas el dinero.- Clavé mi más fiera mirada en sus ojos, mientas su sonrisa se helaba sin ocultar sus enormes dientes...- Mira, así no son las cosas, así como me ves pero me doy el lujo de decidir con quien me acuesto y con quien no y contigo papito, no me da la gana- Sus ojos se abrieron tanto que parecían a punto de abandonar sus cavidades, trató de interrumpir, pero seguí. - ¿Creías que iba a caer a tus pies rendida? Ni siquiera me avisaste que eras tú cuando llamaste... Eso no se hace cabrón. ¿Pensabas que me daría gusto tu sorpresa?- Callé por un momento... mis manos temblaban frías como hielos. Caminé hacia la puerta y antes de abrirla lo miré fijamente y le dije: - Más vale que ni intentes buscarme un problema con esto, porque que tu mujer lo sepa es lo menos malo de lo que puede pasarte- fanfarroneé dedicándole una mirada furiosa y me di la vuelta. Cuando abrí la puerta, me tomo de la muñeca y temblando me pidió que lo disculpara. -No te vayas- rogó -te necesito, haré lo que sea para que me perdones- Sacó su cartera y me ofreció todo lo que llevaba, era más del doble de lo que habíamos acordado por teléfono. -Desde que te vi en internet estoy loco, me encantas te traigo unas ganas locas; no pensé que te molestara, saberte a mi alcance me nubló la razón... -Cuando vio que mi mirada perdía un poco el fuego del coraje agregó: - Nadie está preparado para una cosa como esta, quédate y olvida que me conoces...--No, hoy no- interrumpí. Para dejarlo con más ganas le di un beso en la comisura de los labios y me fui. Le di esperanza, gracias a la cual siguió insistiendo. Más o menos dos meses más tarde accedí a hacerle el amor, creo que de no haberlo hecho el pobre realmente habría enloquecido. Eso sí, le cobré el triple. Ni modo, no me gustan las sorpresas.
Un beso
Escrito por Fernanda el 2 de Enero de 2007 en el foro de Fernanda
miércoles, 17 de junio de 2009
CERRANDO CIRCULOS
sábado, 30 de mayo de 2009
LOS GIRASOLES
Recuerdo los girasoles con TRISTEZA. Toda la ciudad estaba tapizada de ellos. No sé si los recuerdo porque los vi o simplemente porque mi mamá siempre hablaba de ellos como algo que caracterizaba los buenos tiempos, esos que con LENTITUD se fueron llenando de novedades, tecnología, asfalto y humo. Los grandes baldíos de esos años se fueron ahogando RESTRICTIVAMENTE en mares de bardas y títulos inmobiliarios.En aquellos tiempos, pensaba que mi barrio era el ombligo del mundo y nada más podía existir fuera de sus calles, jardines y girasoles. Recuerdo cuando vi aquella mujer enorme, elegante, extraña y de hermosura angelical pasar corriendo delante de mi casa como atleta de COMPETENCIA. Lloraba y en su gesto se dibujaba una desesperación que no había visto antes. Su llanto era mudo, aterrador. Se percibían sus lágrimas IMPLOSIONANDO calladas dentro de sus magníficos senos y rodando por sus temblorosos ojos verdes.Buscó refugio en el quicio de mi puerta y de cuando en cuando asomaba la cabeza como viendo si alguien venía. No pude más, abrí la puerta y de un jalón la metí en mi casa. Se me quedó mirando ADORMILADAMENTE, como si saliera de una profunda pesadilla. Le hice una seña de que se callara y ella me agradeció con la mirada. Unos minutos después pasaron frente a mi ventana unos hombres armados con palos y portando gestos de odio inimaginable.Cuando se fueron, ella lloró abiertamente y con voz áspera me dio las gracias. Salió entonces a REOCUPAR su espacio imposible más allá de ese hasta entonces GEOCENTRICO vecindario.Hoy decidí en esta ruta BIFURCANTE, tomar el camino que me trajo a resguardarme en esta puerta. Rezo y espero que una mano salga y que me esconda por un rato. Quiero llorar de alivio, no de miedo. Pasaron los años y ahora es a mí a la que persiguen, a quien quieren masacrar a palos de intolerancia. No sé porqué me acuerdo ahora de los girasoles si hoy yo también necesito ayuda, yo también soy TRANSEXUAL.
Publicado por Fernanda el 06-feb-2008 EN PLAN B
martes, 26 de mayo de 2009
FERNANDASIEMPRE (En el Blog hormigas)

Hola Porfirio. Dándome una vuelta por la güeb, me encontré con este blog y con esta nota. Muchísimas gracias por tus palabras. Este tipo de opiniones alientan a una a seguir, aunque sea de irreverente y de loca, pero a seguir.
Te mando un beso y, otra vez, gracias.
Fernanda
Fernanda comento esto el 3 de Febrero de 2008 en El blog HORMIGAS

A la par de su continua creatividad para interesar a sus lectores con temas de la vida cotidiana, Fernandasiempre —tal es su pseudónimo— es fiel practicante de la Web 2.0: .............Leer más
domingo, 24 de mayo de 2009
B A S U R A

Escrito por Fernanda la noche de un 2 de julio (de un 2006),
Publicado por Fernanda en Plan B mayo 2009
domingo, 3 de mayo de 2009
Memorias de una Geisha. Ideas sueltas y final anticipado I
Memorias de una Geisha V. En la isla de Lesbos o cuando tres no son multitud
Creo que el talento para algo es una cosa con la que simplemente o se nace o nunca se tendrá. Podrás educarlo, hacerte experta, pero solamente cuando se tiene un don puede explotarse. Yo nací con vocación para el libertinaje. Cuando tuve la opción, mi situación financiera no era fácil, así que la tomé. Hasta la fecha, en las artes del amor, no ha habido una propuesta que me parezca demasiado perversa para no llevarla a cabo. Mientras nadie salga lastimado todo es un juego, por eso, la primera vez que hice un trío todo me pareció tan estimulante.Daniela es una chica morenita, de largos cabellos lacios, grandes ojos negros, de rostro muy mexicano, cuerpo esplendido, pechos generosos y un trasero de primer premio. Nos presentó Pati y simpatizamos. Una tarde me llamó para contarme que un cliente suyo quería un trío. Me preguntó si estaría dispuesta a acompañarla a ese servicio. La sola idea me atrajo mucho. Hasta esa fecha no había estado en la cama con otra chica.No les voy a hacer el cuento largo. Esa tarde nos encontramos en la recepción del Revolución. Entramos juntas. Ella, que conocía al tipo, lo besó con confianza. Un beso rápido, un saludo. Me presentó. Le di un gran beso y acercándome a su cuerpo sentí como crecía un bulto en su pantalón. Tome a Daniela de la mano y la acerqué a nosotros. Besé entonces su mejilla. Daniela se sorprendió, dio un paso breve hacia atrás y, sonriendo, rectificó y volvió a mi regalándome un beso tierno en los labios. Volteamos a verlo a él que, ansioso, nos tomaba a las dos por las cinturas. Casi instintivamente las tres bocas se juntaron confundiéndose en un solo beso. Comenzó a desnudarme. Se colocó detrás de mi y pegando su bulto a mis nalgas, sus manos levantaron mi blusa y expusieron mis pechos apretados por un sostén delicado. Me lo desabrochó para expulsar de pronto ansiosos mis pezones. Mientras hacía su trabajo en mi cuerpo, Daniela lo desnudaba a él. Desabrochaba sus botones y acariciaba su pecho. Cuando ambos tuvimos el torso desnudo me volteó para regalarme un beso. Daniela se quitó el vestido que llevaba y comenzó a rozarme los pezones con la lengua. Mi mano jugaba traviesa con el miembro tieso de nuestro compañero.Cuando de pronto, Daniela me beso de nuevo, sentí en ella una pasión deliciosa. Fuimos juntas a la cama terminando de desnudarnos. El se quedó de pié viendo nuestras pieles contrastantes, el blanco mío y el negro suyo que se estremecían al encontrarse, al tenerse. Nos siguió al lecho. Daniela le puso un condón y se llevó el pene a la boca. Mientras mamaba yo acariciaba su cuerpo, lo besaba. Atendía a cada impulso que el instinto me dictaba para hacerla olvidarse de aquel intruso, para recordarle mi presencia. Eso a nuestro mecenas, lejos de encelarle, le complacía como si lo que a ella le hacía, él lo estuviera sintiendo. Entonces Daniela, sin dejar de saborear lo que tenía en la boca, me dirigió para colocar mi vulva de modo que sus dedos pudieran hacer su juego. Cuando me tuvo en posición perfecta, sacó ese pene de su boca y jalando con una mano y empujando por la espalda con la otra, dirigió ese pito hacia mi apremiada vagina. Mientras él me penetraba, como antes hiciera yo, Daniela me besaba y recorría con sus manos todos los resquicios de mi cuerpo. Él no perdía el tiempo y mientras se movía dentro de mí, acariciaba con sus manos a mi amiga. De repente sacó de mí su pene y arrancándose el condón, me lo puso en la cara. Cuando me lo metí en la boca el se dejó caer sobre su espalda y jalando a Daniela la instruyó para que le pusiera la cola en la cara. Comenzó a lamer con espasmos la vagina ardiente de Daniela, mientras mis labios devoraban su hombría tremenda. Cuando se vino profusamente la leche tibia ahogo mi garganta y un placer enorme inundo mi cuerpo. Nos acostamos abrazados los tres. Lo hicimos de nuevo. Pasamos una tarde tan divertida que terminada la encerrona, aceptamos salir con él a cenar. Desde aquella tarde Daniela y yo hicimos equipo para este tipo de solicitudes, lo hicimos varias veces y siempre con mucho gusto para cliente y vendedoras, incluso, he de confesarles, algunas veces al calor de las copas y de la lujuria, llegamos a hacerlo solas y sin contrato de por medio. Hoy, pocas escorts de aquellos tiempos siguen en el campo de batalla, Daniela y yo nos retiramos, pero aun tenemos contacto y seguimos siendo grandes amigas.
miércoles, 1 de abril de 2009
Curso intensivo y en cinco lecciones sobre Educación Sexual”

I. INTRODUCCIÓN
Perdonando la expresión, pero ¿saben cuál es el gran pedo sexual de los tiempos modernos? La desinformación.Vivimos en un mundo en el que estamos expuestos a mucho bla bla bla. Todo el tiempo estamos escuchando cosas y enterándonos de novedades. La tele, la radio, internet y miles de medios más nos inundan diario y hasta el tope de información de todo tipo, sin embargo, en la vida cotidiana una se da cuenta de que, sobre todo en los temas que tienen que ver con lo que llevamos bajo los chones, hay tal cantidad de verdades a medias, dudas y desinformación que es para irse de espaldas.Creerán que es cotorreo, pero hace unos días estaba conversando con una chavita de veintiún años que pensaba que el sexo oral era el platicadito. Creí que estaba bromeando, pero cuando me di cuenta de que lo decía en serio, me quedé con el ojo más cuadrado que el criterio de un agente de tránsito cuando te agarra sin el cinturón de seguridad. Todavía no entendió a la primera cuando le expliqué que esas eran mamadas, creyó que se la estaba armando de pedo, hasta que se dio cuenta de que efectivamente, el sexo oral son mamadas y van unos quince centímetros abajo del ombligo.En verdad es alarmante. Viviendo en un mundo en el que todos cogemos como conejos y que las enfermedades están a la orden del día, que nos aventemos así nomás como el Borras sin saber en la que nos estamos metiendo (o la que nos están metiendo). A veces hay quienes se molestan porque escribo las cosas con esta franqueza, pero es que yo no tengo pelos en la lengua (a menos que sea por cuestiones de trabajo).El caso es que es peligroso que, en pleno Siglo XXI, haya todavía tanta gente pensando que tener educación sexual es dar las gracias después de cada palo. Yo no soy sexóloga, ni maestra, ni psicóloga. Ni siquiera tengo una carrera universitaria de la cual presumir, pero soy muy promiscua y trato de estar enterada, así que, con toda irresponsabilidad y sin más méritos que mi formación de oficio, sirva esto como introducción, pues en los próximos posts en este blog iremos poniendo el “Curso intensivo y en cinco lecciones sobre Educación Sexual”
domingo, 8 de marzo de 2009
MANIFIESTO

miércoles, 4 de marzo de 2009
LAS HISTORIAS Febrero 2009 *Historia Ganadora*

El concurso se trataba de inventar una historia breve a partir de la foto de arriba.
La historia que escribí es esta:

Me gusta jugar, pero hay algunas cosas que también me gusta tomarme en serio. Creo que lo más chido de la vida es tomarla siempre con sentido del humor, onda de que si se te cae la mano, reírte de tu muñón, así duele menos y contagias alegría. De las cosas que me gusta tomarme en serio es aprender, sobre todo, aprender a escribir mejor. Por eso participo en algunos talleres de internet sobre literatura, de los cuales, a veces pongo mis participaciones en el Blog Taller “Plan B”. No porque me crea nada, sino por el gusto de aprender. Uno de ellos, es el taller de mi amiga Lorena Sanmillán, otro, en el que me animé a escribir desde hace poco, es el del maestro Alberto Chimal. El caso es que participé en el concurso de febrero de minirelatos que él organiza mes con mes en su blog “Las Historias” y ¡Zaz! ¿Qué creen? ¡Gané!Me siento muy contenta por ello y hasta apenada. Muchas gracias Angie, Gregorio, Josué, por notarlo.
lunes, 2 de marzo de 2009
Utopia

Miren, la neta, es muy sencillo, lo justo no siempre es lo correcto...
Si, por ejemplo, te metes el dedo en el asterisco. Te va a quedar justo... pero noooo es lo correcto
Metafísica de la trascendencia:
¿Qué le dijo la tortillera al filósofo?
No hay masa ya...
Ohhhhhhh
Matt, Matt... Leea usté en voz alta aunque parezca cotorro: No hay masa ya = No hay más allá
Posteado por fernanda en foro sexymx el 7 de agosto de 2008
sábado, 28 de febrero de 2009
En este momento estoy
Estoy deseando leer
y buscar tu laberinto,
absurdo, verde, finito
donde se aleja constante,
la espada del héroe eterno,
que enloquece de amnesia
sin saber cómo sus dedos
discurren precaria tinta
que sin perder la constancia
ni sucumbir al fracaso
se mantiene resuelto
pues lo que hace al cazador
no es la muerte de Asterión
ni es el trofeo su presa
más satisface al laurel
que haya valido la espera
martes, 17 de febrero de 2009
Memorias de una Geisha. El regreso.

Fernanda...
Escrito por Fernanda el 05 de agosto de 2006 en el foro Elite de ZD
lunes, 9 de febrero de 2009
Un breake

El próximo miércoles será el último día en que esté dando servicio, a partir del jueves, estaré retirada por un largo, largo tiempo en el que estaré ordenando mis ideas y pensando en la vida. Creo que como a todos, llega el momento en el que una necesita tomarse un breake. Mi breake comienza el jueves, pero sólo del sexoservicio, seguiré escribiendo los martes y jueves en el metro, participando acá en el foro (vacunada por retiro de reseñas, sañas y lapidaciones) y, desde luego, contestando cosas en la sección correspondiente.
Estamos en comunicación y bueno, pues de aquí al miércoles a ver qué tal...
Besitos.
Publicado por Fernanda en el foro de sexyservidoras mx el 8 de febrero del 2009
miércoles, 4 de febrero de 2009
Feliz cumpleaños a mí

En cualquier caso, he de admitir que me chocan los cumpleaños. No es que sea una amargada prematura, ni que a mi corta edad comience a pensar el modo de restarle antigüedad a mi acta de nacimiento. Sigo en la época en que mi piel es suficientemente firme, mi rostro fresco, mis carnes aun desafían la fuerza de la gravedad y mi lívido es tan brioso como la tarde en que mis dedos descubrieron la magia de los orgasmos, no se trata pues de miedo a irme haciendo vieja, porque sé que para eso todavía le cuelga un titipuchal, francamente me choca mi cumpleaños porque me da mucha flojera convertirme en la curiosidad del día, nomás porque es la fecha en que tuve la desafortunada ocurrencia de escaparme de la confortable y calientita barriga de mi madre.
Por eso prefiero las celebraciones sencillas, casi íntimas. Unos pocos amigos que pueda contar con los dedos de mis manos, música, buena conversación y una que otra golosina y aperitivos para pasarla chido Lo importante es que la fecha no sea más que un mero pretexto para amanecernos en el cotorreo
Me encantan los cumpleaños así, hace algunos años tuve uno fenomenal de ese estilo. Ese día había decidido no trabajar, pero regresaba de hacer ejercicio cuando recibí una llamada de uno de mis amigos, advirtiéndome que me pasaría a buscar para celebrar mí cumple. Acepté pero le dije que primero tendría que pasar a la casa a cambiarme. Él se encargó de convocar al resto de los cuates y fuimos a cenar aun restaurantito muy mono de Polanco. Después, él nos invitó a su depa a seguirla y todos nos fuimos en caravana con ánimo de sacarle a la noche el mayor de los provechos.
Era un grupo pequeño, el dueño del departamento y organizador de la pachanga, dos muy buenas amigas y otros tres cuates. Estábamos pasándola a todo dar cuando, ya casi a media noche, llego al depa un primo de mi cuate que vive en Monterrey, pero que se estaba quedando unos días con él en su departamento. Era un tipo precioso. Delgado, espalda ancha, más o menos uno noventa de estatura y una cara de travieso que daban ganas de morderlo.
La noche siguió su curso Brindamos tantas veces que para cuando el último invitado se había ido, ni mi amigo, ni su primo ni yo estábamos en condiciones de manejar hasta mi casa. Dije que tomaría un taxi, pero ellos insistieron en que lo mejor era que me quedara a dormir allí
Nos quedamos sentados en la sala, cansados y bien pedos, pero estuvimos platicando por un buen rato El primo resultó además un tipo divertidísimo. A los pocos minutos mi amigo se quedó dormidísimo. Con la cabeza tirada hacia atrás y las piernas bien abiertas comenzó a roncar con tal potencia que habría puesto celosos a los leones del zoológico. Yo también me sentía cansada, cerré los ojos y eché la cabeza hacía el respaldo. Comenzaba a vencerme el sueño, cuando sentí unas manos acariciar mi cuello No abrí los ojos, sencillamente lo dejé acariciar. Sentía riquísimo. Sus manos fueron descendiendo hasta tocar mis pezones, por encima de la blusa, luego mi ombligo, mis costillas, hasta posar su mano en mi espalda y darme un beso suave y tímido.
Entonces fue a mi falda. Con mucha facilidad me despojó de ella e hizo que abriera mis piernas, sus dedos con paciencia buscaron mi sexo, y lo sintieron hincharse y gozar de varios espasmos. Lo sentí ponerse de rodillas frente a mí, para hacer con su lengua delicias entre mis piernas. En pocos minutos logró que tuviera uno de los orgasmos más memorables que he tenido en mi vida.
Dicho en otras palabras: Ir a cenar con los amigos, $400 pesos por persona, comprar botellas y botanas para seguirla en casa de uno de ellos, $200 pesos, cargar con condones de emergencia por si se tiene suerte en cualquier momento, $90 pesos, que un cabrón con cara de modelo y cuerpo de sueño erótico te ponga una mamada inolvidable el día de tu cumpleaños ¡no tiene precio! Por eso desde entonces cuando sé que alguien debe hacer algún regalo, yo siempre recomiendo que regale sexo oral.
Besitos Cumpleañeros
Fernanda Siempre
Hasta el jueves
lunes, 2 de febrero de 2009
Feliz cumpleaños Fer...
A una buena amiga
¡Yo quiero felicitar!
es motivo de alegría
¡El cumplir un año mas!
eres tú para mí
gran amiga y consejera
por eso quiero decirte
que como tú ya no quedan más
te deseo de corazón
que pases un buen día
y te digo con razón
Gracias por ser mi amiga corazón
solo me queda desearte
que puedas cumplir muchos años más
en compañía de todos aquellos
que te queremos de verdad
adaptación de un escrito encontrado en la red
martes, 27 de enero de 2009
La crisis
Últimamente se ha puesto de moda la palabra "crisis". Cada que prendes la tele, escuchas la radio, lees el periódico o conversas con alguien, es probable que este escabroso tema salga a colación como el fantasma ruin, que amenaza nuestras monederos. Lo peor es que para defendernos, no podemos sino desear que conforme las cosas se vayan poniendo mis peliagudas, la providencia nos ayude a irla librando.
Creo que yo, como la mayoría de la gente, no sé a ciencia cierta qué diablos pasó ni por dónde fue que se fastidió el asunto. Un día, de pronto, se anunció en los noticieros que había quebrado un banco y al otro ya estaba el mundo entero en medio de una broncota Tamaño rotoplás. No sé si todo es culpa del gringo loco al que avientan zapatazos o si cada quien hicimos o dejamos de hacer algo que nos jodio, pero la neta es que me preocupa. Para empezar, y como una forma de solidarizarme con los amigos que, en medio de todo esto, también merecen un poco de olvido, puse por unos días mis servicios en promoción, cobrando casi la mitad de lo que pedía en 2008. Pequeño, pero es mi granito de arena. De todas formas me quedé pensando si se puede hacer más.
Es curioso que hace apenas unos años, pasaban en la tele comerciales diciendo que los niños de estos tiempos ya no sabían lo que significaba la palabra crisis. Insinuaban que si la escuchaban tendrían que ir a buscarla a un tumba burro? Como si fuera una de esas palabras raras que nadie usa. La verdad a mi si me tocó entenderla y vivirla en carne propia.
Ya lo he contado en otras ocasiones, pero ahorita va muy a tono con el tema: Yo nací en una situación privilegiada. En mi casa no sólo nada faltaba, sino que nos acostumbraron a lujos y comodidades, que veríamos desaparecer de pronto, como efecto de una crisis que se vivió por allá de mediados de los noventa. Para cuando entró el siglo XXI, de la lana y propiedades que tenia la familia apenas quedaban unas cuantas cosas y muchos recuerdos. He dicho que jamás sabré si papá murió porque nos quedamos pobres, o si nos quedamos pobres porque papá murió, el caso es que conforme aquella crisis y las deudas que trajo consigo fueron llevándonos a la bancarrota, mi papito fue haciéndose chiquito, chiquito hasta que terminó por apagarse. Hay quien dice que lo mató un infarto, pero yo sé que todo aquello acabó por romperle el corazón.
Naturalmente, a partir de esa crisis mi vida dio tremendos giros y torceduras. Se dieron lugar una serie de acontecimientos que fueron llevando a otros y a otros, hasta que terminé por resolver mis emergencias inscribiéndome al gremio más antiguo del mundo. Cuando una chava tiene buena percha y poca lana, sobran las billeteras caritativas dispuestas a cambiar fondos por caricias. Fue cuestión de dejarle al tiempo convencerme, sin falsos prejuicios, de que era un camino digno y honesto para que nada faltara en mi refri. Sin embargo, a veces me pregunto qué sería de mi hoy, si no hubiera tenido que vivir las consecuencias de aquella crisis. Es probable que habría terminado una carrera y. aunque seguramente seria bien locochona y calenturienta, ¡o más seguro es que lo haría por puro gusto y no como medio de llenar la alacena.
Por eso ahora, cuando alguien me habla de la crisis siento una punzada en la barriga y aunque, como dice Gloria Trevi, estoy dispuesta a salir a partirme la mandarina en gajos todos los días para tener con qué comprar la chuleta, la neta es que me da ñañaras saber que no depende sólo de mi el asunto de salir adelante,
En cualquier caso, creo que tenemos que ser fuertes para lo que se venga Es chamba de todos estar preparados. Pensar que algo grande sucedió y está sucediendo allá, donde no podemos hacer nada. ¿Qué sabemos la mayoría de bolsas de valores, de rescates financieros o de todas esas palabras que se han puesto de moda? Sabemos de la bolsa del mandado y del rescate de nuestras quincenas. De eso tenemos que ocupamos. Es hora de estar listos, hay que conocer al vecino, preocuparnos por lo que le pasa al otro. Estar al pendiente de que una chavita no tenga que vender las pompis por primera vez para ganarse unos pesos, que un papá no se muera de tristeza porque lo va perdiendo todo, o que una mamá tenga para alimentar a los suyos. En tiempos de crisis lo que puede salvamos es estar unidos. Dar abrigo, alimento y calor a quien lo necesite. Pensar que nada sobra, cuando a alguien le falta. Sólo la esperanza vence los problemas grandes. Perdón si me puse cursi.
Fernanda Siempre...
Escrito por Fernanda y publicado en el periodico metro de la Ciudad de Mexico el dia martes 27 de Enero de 2009
domingo, 25 de enero de 2009
Memorias de una Geisha. Cómo me volví Diva. (o La historia de cómo me inicié en el oficio)

sábado, 24 de enero de 2009
Memorias de una Geisha. Nunca podré olvidarlo
Una nunca sabe, cuando el sol te obliga a abrir los ojos, sí esa será la mañana del día en que te cambiará la vida. Todos pasamos por un momento en el que algo pasa, una rama que se quiebra, una vuelta equivocada, un plantón inesperado de perredístas, una persona que se atraviesa por tu camino.
A veces, ese evento puede cambiarte la vida para mal (una piedra en el camino que al hacerte chocar, te condena a vivir en silla de ruedas) o para bien (la llamada que recibes de un cliente y que te lleva a redescubrirte).
En principio no es otra cosa que una llamada más. Incertidumbre y un poco de miedo. Un eco al teléfono, un pasillo de hotel, una puerta con promesa de misterio, un hombre sin rostro, un cuerpo apremiante y la desconocida historia de la vida de un extraño. Para ti, entregarte a él es sólo parte de tu tarde y una forma de ganarte la vida.
Al abrirse esa puerta se dibujan ojos, boca, manos, pies. El cuerpo impreciso toma forma, tamaño, color, aroma, sabor, textura. La química irrumpe de inmediato, casi violenta. Aun entonces no sabes si esa persona pasará de largo por tu cama compartiendo sólo tiempo, caricias y fluidos, o si tendrá suficiente magia para dejar huella. Las palabras pronto juegan su juego.
Él me llamó aquella vez como a las dos de la tarde. Cuatro horas después lo encontré en una villa del hotel Patriotismo. Platicamos del clima, del tráfico e hicimos el amor. Su cuerpo hizo lo suyo sin delicadeza. Luego se tumbó desnudo a mi lado, exhausto y satisfecho. Cuando más consolidado estaba el silencio, me di cuenta de que tenía clavados en mí sus ojos. Su mirada era tan insistente que comenzaba a incomodarme.
-¿Qué me ves?- Fue lo único que supe preguntarle, disfrazando como siempre mi inquietud tras una sonrisa.
Cuando una hace esa pregunta espera como respuesta algo así como “Que estas muy linda”, “Tus ojos” o cualquier otra frase hecha que se le parezca, pero nunca esperas lo que oí salir de los labios de ese tipo.
-Te estoy memorizando- dijo -Me estoy muriendo y me quiero llevar tu recuerdo-
Un calambre helado me recorrió el cuerpo y dejó estacionado un dolorcillo en mi vientre.
- Tengo cáncer. Ahora que muero, vivir es lo único que me queda -
Platicamos largo rato. Me contó lo mucho que le dolía el tiempo que había perdido. Los planes que dejó pendientes y todo lo que tenía pospuesto. En sus ojos había una llama desesperada, que ardía para apagarse. Estar conmigo era una de las cosas que había deseado sin cumplir.
Yo siempre había pensado que estar conmigo era el capricho de algunos hombres con dinero suficiente para darse un gusto. No pasaba por mi cabeza la idea de mi cuerpo como un propósito a cumplir.
Me conmovió mucho cuando me dijo que no quería irse sin estar con una mujer como yo. Para mí, que siempre me he visto como una chica, quizá simpática y coqueta, pero nada del otro mundo, oír esas palabras me cimbró el alma. Me lo dicen a veces, aunque nunca me lo creo; pero cuando te lo dice una persona en tránsito a su muerte, no puedes menos que confiar en su palabra.
De pronto me miró fijamente y preguntó -¿Te imaginas cuánta gente está ahora en su casa o en su oficina pegado a la computadora soñando con tenerte, mientras yo estoy aquí abrazado a tu cintura?- Guardó silencio largo rato sonriendo y luego me besó. Hicimos el amor de nuevo. Lo hicimos suavemente y sin prisas.
Esa noche sólo pude pensar en lo afortunada que soy. Pude valorar mi salud y la posibilidad que tengo de seguir cumpliendo mis propósitos sin prisas ni ultimátums. Reconocí mi obligación de no perder el tiempo, de no quedarme con las ganas de nada, de disfrutarlo todo y darme lo que me pido. Después de todo, mientras a nadie dañe, lo que me hace feliz no puede ser malo. Decidí pues que ser yo iba a ser mi vocación y mi trabajo. Entendí también que darles a ustedes ratos de dulce alivio y contagiarles estas ganas de vivir, era una manera maravillosa de hacer en la cama lo que mil terapias no hacen en un consultorio.
Cuando nos despedimos, me dijo que no volvería a verme. Que como todos los días conozco a tanta gente, sabía que yo no lo recordaría. La verdad es que, aunque no lo he vuelto a ver, nunca podré olvidarlo.
Besos
Fernanda
P.D. Gracias Cucho por tus hermosas palabras. (Ars longa, vita brevis)















